domingo, 28 de junio de 2009

EL MIEDO A LO DESCONOCIDO: ENFRENTÉMOSLO


Es muy común en las personas sentir temor cuando perciben que es inminente el enfrentamiento contra algo desconocido. Y ese temor aumenta cuando saben que aquello que se avecina es un cambio. De cualquier clase, simplemente un cambio.
El ser humano se acomoda a sus costumbres y prefiere permanecer girando dentro de ellas. Terrible error. La evolución se basa en el cambio, en el más amplio sentido de las cosas. Cambia la situación, cambian las estaciones, cambian las gentes, los animales, las plantas. Cambian las teorías y los conceptos de las cosas. Cambian las ideas.
Solo nosotros pretendemos permanecer invariables.
El cambio debe darse y darse constantemente, para bien o para mal. Debe suceder.
Además es inevitable. Cuanto más rápido nos acostumbremos a estar en constante cambio nos sentiremos mas identificados con el devenir de la vida.
La revolución con la anarquía correspondiente propone un cambio radical en las estructuras de la sociedad como la tenemos concebida.
Desde este momento acostumbrémonos a esperar cada día una variación de lo que creíamos establecido, una nueva forma de ver las cosas y a aceptarlas tranquilamente. No somos propietarios de la verdad y vaya a saber lo que hemos hecho con la civilización por considerarlo así.
Estemos preparados que los cambios serán cada vez mas frecuentes y mas desconcertantes. No tengamos miedo, aceptémoslos.

miércoles, 24 de junio de 2009

VOLVEREMOS A REPETIRLO?

lunes, 22 de junio de 2009

LA EDUCACION: herramienta para el cambio: algunas precisiones.


Considero que uno de los instrumentos que ayudará a realizar un cambio profundo y completo en la re-estructuración y desarrollo de una nueva civilización es la educación. Educación modificada, reestructurada y entregada de forma diferente a quienes deben recibirla. La educación, (del latín educere “guiar, conducir” o educare “formar, instruir”) puede re-definirse como: El proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos y valores, pero no costumbres y formas de actuar. Las costumbres y las formas de actuar deberán ser nuevas y no heredadas. La educación no sólo se produce a través de la palabra: está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. El proceso de vinculación y concienciación cultural, moral y conductual. Así, a través de la educación, las nuevas generaciones asimilan y aprenden los conocimientos, pero no las normas de conducta, ni los modos de ser y formas de ver el mundo de generaciones anteriores, y deberán crear nuevas. Entonces es el proceso de socialización formal de los individuos de una sociedad para transformarla, cambiándola y adecuándola a nuevas concepciones y requerimientos. La educación no debe compartirse entre las personas, debe entregarse por medio de las ideas, cultura, conocimientos, etc. a las personas para que establezcan un nuevo orden en una nueva sociedad, poniendo siempre énfasis en que las anteriores generaciones equivocaron el camino en el que nuestra sociedad se encuentra actualmente en indiscutible decadencia. Aunque la definición es muy parecida a la de la educación clásica, está lejos de ser la misma. Hacemos claras diferencias en lo que entregamos y de donde viene, que entregamos y que debe considerarse como nuevo. La idea es crear un nuevo orden que considere los principios fundamentales de la sociedad desde otra óptica. Óptica completamente distinta a la que se utiliza actualmente para transmitir los conocimientos. Las formas de vivir y de comportarse no se heredaran, serán adquiridas de acuerdo a nuevos patrones de conducta que iremos desarrollando durante nuestros encuentros en estos escritos. En la filosofía la consideración de la finalidad conforma nuestra disciplina, de manera que no sólo consta del estudio del fin de la educación, sino también del estudio del sujeto y de la propia acción educativa, pero contempladas desde la perspectiva de la finalidad. ¿Para qué se educa? Tal es la cuestión última en la Filosofía de la Educación. La filosofía de la educación trata de comprender o interpretar la educación en relación con la realidad sin perder el punto de vista de esta realidad, reflexiona sobre su naturaleza, esencia y valores de la educación. El hombre es el único ser educable. Este ser es simultáneamente biológico, psíquico y social. Pero no lo es en forma pasiva sino activa. Está frente al mundo provisto de una actividad espiritual, de una concepción de la vida. A través de esta idea básica encuentra la explicación de muchos "por qué", aparte de la posibilidad de enfocar a la realidad como a un todo. Siempre y cuando se ponga énfasis suficiente para que se entienda claramente que los hábitos y las costumbres no serán transmitidos pues durante largo tiempo han distorsionado para mal el constante desenvolvimiento de la sociedad llevándola a establecer principios absurdos e inaceptables. Para lograr ese objetivo necesitaremos inicialmente establecer una anarquía que sirva como re-inicio del nuevo orden.

lunes, 15 de junio de 2009

EN BUSCA DE UN CAMBIO TOTAL EN LA SOCIEDAD

No tratemos de “acoplarnos” a algún sistema existente porque no existe tal sistema.
No pretendamos crear tampoco un nuevo sistema. Es demasiado para nuestra limitada mentalidad actual. Se trata solo de intentar entender de manera diferente las posibilidades que ofrece la vida en su diario transcurrir con nosotros a cuestas y que están desde siempre entre nosotros en nuestra tierra y lograr acondicionarnos a ellas.
No acondicionar el mundo a nosotros, que es lo que comúnmente hacemos equivocadamente, se trata de que nosotros nos acondicionemos a este mundo. Aun ahora, que han transcurrido millones de años, es posible cambiar nuestra esencia. Ahí esta el secreto, no se trata de nuevas leyes o normas, se trata de variar desde el principio de la vida los conceptos que de ella entregamos a nuestros niños, para que desde pequeños comiencen a percibir la vida, el vivir, con otra mentalidad, otras concepciones y otras metas. Durante ese proceso deberemos ir descubriendo como podremos entregar sabiduría y conocimientos a nuestros hijos, desde su nacimiento para que sembremos en ellos el concepto de que esta claro que nuestra civilización erró el camino y que se deben re-encauzar las ideas, las concepciones y las acciones y relaciones de las especies para que puedan coexistir realmente en paz y sin temores ni diferencias sobre la tierra que les ha sido heredada. El principio fundamental que tenemos que inculcar es la avidez por encontrar un nuevo orden en el que el hombre individual no sea el centro del universo sino solo una parte de el. El cambio solo aparecerá después de largo tiempo. Es grande el error cometido como para que en pocos años podamos corregirlo. Luego de generaciones el nuevo orden estará vigente, con características que no podemos ni siquiera imaginar. Donde, por ejemplo, la pobreza, la esclavitud, la ambición serán recuerdos tan inverosímiles como nosotros recordamos a los monstruos del mar que aterraban a los viajeros de la época de don Cristóbal Colon. Pasados, solo creados por una imaginación desmedida basada en el desconocimiento de la realidad y la verdad.
La verdad entonces será revelada.
La resistencia, el sentido común, la perseverancia y la convicción que tengamos en los pensamientos que transmitamos deben ser invulnerables. Aunque poco a poco las nuevas generaciones vayan dándose cuenta del horror que las precedió y comiencen a compadecernos y olvidarnos, a considerarnos como una mala época de la historia de la civilización, tendrán también que reconocer que fuimos capaces de percibir nuestro fracaso y de comenzar a tratar de corregirlo. Eso, para nosotros será lo único, para ellos el principio. El principio de un nuevo orden en una diferente civilización.

“Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.”

viernes, 12 de junio de 2009

Niños y guerras: ¿DEBEMOS PERMITIRLO?

No es justo que los niños, la “gentecita” más prometedora, más vulnerable y más maravillosa de nuestra tierra se encuentren en estado de abandono total en muchísimos lugares o lo que es mas grave, transformándose por obra de mentes explotadoras en pequeños monstruos capaces de realizar actos de barbaridad espeluznantes y despreciables. Las guerras, que no podemos detener y auspiciadas por países de todos conocidos pululan en gran o pequeña escala sobre la faz de la tierra.
¿Y quién acabará pagando las consecuencias de las guerras?Hay un dicho que reza así: "En tiempos de guerra los más perjudicados son siempre los niños". Parece ser que los conflictos actuales no serán una excepción. A los problemas de alimentación, pérdida de familiares, o la necesidad de huir, hay que sumarle todo lo que supone vivir una guerra en primera persona. Las secuelas psicológicas que pueden sufrir estos niños van a condicionar decisivamente el resto de su vida. Muchos han aprendido a odiar al enemigo, a manejar armas desde los primeros años de vida...Su futuro es tan incierto como el futuro del mundo una vez que acaben los conflictos.
¿Debemos permitirlo? NO.
Terminemos definitivamente con los conflictos que producen guerras con espantosas secuelas; debemos levantarnos contra el intervencionismo. “Nunca, bajo ninguna circunstancia ningún país tendrá la potestad de intervenir bélica o ideológicamente sobre otro. Deberemos dejar que los países encuentren solos su propia identidad, con “su revolución” inclusive si en esa búsqueda se acercan a su extinción.” FLV.

“ANARQUIA AHORA” : Movimiento de revolución…

Anarquía: “Régimen social en el que el individuo se hallaría emancipado de toda tutela gubernamental”… y podríamos agregar también de toda norma social que nos indique o sugiera tácitamente que debemos hacer o pensar. Emancipados entonces de la sociedad, independientes.
Básicamente Anarquia Ahora propone eso. Re-evolucionemos, cambiemos.
Sin darnos cuenta nos hemos transformado en ínfimos engranajes de una maquinaria demasiado imperfecta llamada sociedad que nos sugiere y obliga a seguir pautas y normas de conducta que son realmente inaceptables, monstruosas. Si siquiera fueran medio monstruosas algo podríamos rescatar pero desgraciadamente el trabajo de distorsión social que hemos creado nosotros mismos ha llegado a un punto sin retorno.
Nos hemos vuelto inhumanos, crueles, insensibles. Tenemos los ojos “abiertos pero cerrados” porque frente a nosotros se desenvuelven los dramas más terribles y sin embargo no los consideramos, no vemos, estamos ciegos. Vemos lo que queremos ver, o lo mas trágico y contra lo que nos levantamos, vemos lo que la sociedad, el estado, la “civilización” nos inducen a ver.
Ahora mire estas fotos, abra bien los ojos y no deje que los prejuicios, las ideas preconcebidas lo influyan; ambos son iguales, misma especie, mismo mundo, misma época, misma civilización. ¿Nota UD alguna diferencia?
Contra esta clase de desigualdades estamos. Simplemente no puede existir tan abismal diferencia, ¿o si? Juzgue UD mismo, pero no le eche la culpa a las circunstancias porque somos nosotros las que las hemos creado y seguimos haciéndolo cada vez mas impunemente. Revolucionemos, despertemos!
Nuestro propósito: ser verdadera e igualmente libres todos, no solo algunos.